Nulidad de sentencias de Cámara por falta de mayoría
Resumen: El 13 de septiembre de 2011, la Sala III de la Cámara Federal de la Seguridad Social dictó una sentencia que me hace acordar al caballo con cinco patas que, según leí por ahí, nació hace un tiempo en Australia, como fruto de una malformación genética. El recuerdo vino porque esta sentenci...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Thomson Reuters
2020
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/10430 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Resumen: El 13 de septiembre de 2011, la Sala III de la Cámara Federal de la Seguridad Social dictó una sentencia que
me hace acordar al caballo con cinco patas que, según leí por ahí, nació hace un tiempo en Australia, como fruto
de una malformación genética. El recuerdo vino porque esta sentencia tiene ¡cuatro votos! En un momento
pensé que estaba leyendo un mini-plenario; pero no. Esto fue, al parecer, lo que ocurrió.
Del acuerdo inicial de la sala en cuestión resultó que un juez votaba A, otro votaba B y otro votaba C.
Entonces, y en aplicación de un uso acordado —según me explicaron por teléfono, cuando llamé al tribunal de
apelaciones capitalino— se convocó a un cuarto juez, D (perteneciente a la Sala I de la misma Cámara), para
que desempatara en este triple empate. Hete aquí que el camarista D adhirió al voto del juez B. |
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