Hacia un nuevo modelo social
Todo presupuesto implica un pacto implícito entre el gobierno y los ciudadanos: si estos pagan sus impuestos, el gobierno prestará determinados servicios y realizará determinadas obras. Los ciudadanos han cumplido con su parte del trato: durante la convertibilidad, la recaudación de impuestos c...
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| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Ciencias Sociales. Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales
2020
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/10095 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Todo presupuesto implica un pacto implícito entre el
gobierno y los ciudadanos: si estos pagan sus impuestos,
el gobierno prestará determinados servicios y realizará
determinadas obras.
Los ciudadanos han cumplido con su parte del trato: durante
la convertibilidad, la recaudación de impuestos creció un 4%
anual (actualmente, en medio de un período de profunda recesión
económica, ha crecido constantemente durante los últimos
siete meses superando las propias expectativas del
gobierno).
Y si sólo observamos el monto y la evolución de los recursos
destinados a inversión social, podríamos pensar que el Estado,
también lo hizo. Durante el mismo período, el gasto social
se incrementó en casi 25 mil millones de pesos, la inversión se
duplicó y los recursos para desocupados subieron un 1500%.
El gasto social representa hoy dos terceras partes del presupuesto
público (es decir que dos de cada tres pesos se destinan a
brindar educación, salud, vivienda, trabajo)... |
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