Experiencias con la cooperación nacional e internacional

Resumen: A mí me toca poner en palabras lo que para muchos de ustedes aún es sólo un nombre: Servicio Unción. Y como lo que tengo para decir no es otra cosa que la evolución, el crecimiento y la proyección de algo que está empezando a ser y que todavía le falta mucho camino por recorrer, no voy...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Chomiak, Emma
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Ciencias Sociales. Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales 2020
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/10068
Aporte de:
Descripción
Sumario:Resumen: A mí me toca poner en palabras lo que para muchos de ustedes aún es sólo un nombre: Servicio Unción. Y como lo que tengo para decir no es otra cosa que la evolución, el crecimiento y la proyección de algo que está empezando a ser y que todavía le falta mucho camino por recorrer, no voy a disertar sobre cuestiones que ya han sido profundizadas por los expositores que me han precedido. Quiero compartir nuestra humilde experiencia con ustedes. ¿Qué es el Servido Unción? Unción no responde a una sigla, sí responde a una definición doctrinal: es uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica. Hago aquí una salvedad: quienes integramos el Servicio Unción compartimos una misma creencia religiosa, lo cual nos identifica con una escala de valores pero no nos limita en el intercambio y la convivencia con otras creencias o ideas, y prueba de esto es la heterogeneidad del auditorio que nos acompaña en estos días. Decía entonces que Unción es un sacramento, y me interesa dar algunas ideas sobre ello. Los sacramentos son fuerzas que brotan (dice el Catecismo de la Iglesia) del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Y también son signos eficaces de la Gracia, que no es otra cosa que la presencia de Dios en la vida del hombre. Y este sacramento en particular -Unción de los Enfermos- tiene mucho en común con lo que son las necesidades de la comunidad, porque las situaciones en las que se lo administra son aquellas de enfermedad grave, o cuando se percibe peligro de muerte, todo lo cual va acompañado de angustia, soledad, desesperación, rebelión, repliegue sobre sí mismo, etc.