La belleza en Santo Tomás de Aquino y su influencia en la obra literaria de Leopoldo Marechal

Santo Tomás, define lo bello como “lo que agrada a la vista”. Destaca Maritain “estas cuatro palabras dicen lo necesario: una visión, un conocimiento intuitivo, y un goce. Lo bello es lo que da gozo, no cualquier gozo, sino el gozo en el conocer; no el gozo propio del acto de conocer, sino un gozo...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Pueyrredón, Juan Marcos
Formato: Documento de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2025
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/20145
Aporte de:
Descripción
Sumario:Santo Tomás, define lo bello como “lo que agrada a la vista”. Destaca Maritain “estas cuatro palabras dicen lo necesario: una visión, un conocimiento intuitivo, y un goce. Lo bello es lo que da gozo, no cualquier gozo, sino el gozo en el conocer; no el gozo propio del acto de conocer, sino un gozo que sobreabunda y desborda de este acto a causa del objeto conocido”. La belleza es pues objeto de la inteligencia, pero cae también bajo el alcance de los sentidos en la medida en que estos sirven a la inteligencia y pueden gozar también conociendo, principalmente la vista y el oído. “La función de los sentidos en la percepción de la belleza es casi indispensable, pues nuestra inteligencia no es intuitiva, puede conocer sin duda, pero no en forma directa, sino a través de la abstracción y del discurso, en cambio en el conocimiento sensible se da un conocimiento intuitivo y directo que permite la percepción de lo bello.