El conocimiento y el amor de sí mismo para una vida virtuosa según Santo Tomás
En el mundo de hoy podemos encontrar dos vicios extremos. Por un lado, por exceso, vemos muchos hombres que viven de manera ensimismada, individualista, egoísta y soberbia, es decir, que valoran la realidad y a los demás únicamente por la utilidad o conveniencia propia. El conocimiento y amor de sí...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Documento de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2024
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18994 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En el mundo de hoy podemos encontrar dos vicios extremos. Por un lado, por exceso, vemos muchos hombres que viven de manera ensimismada, individualista, egoísta y soberbia, es decir, que valoran la realidad y a los demás únicamente por la utilidad o conveniencia propia. El conocimiento y amor de sí mismo, en este sentido, sería para ellos lo más importante, a punto tal que nada harían por los demás, sino todo para sí mismos. Para esta clase de personas, la vida virtuosa consistiría en liberarse, es decir, en ser sí mismo a costa de todo. Por otro lado, por defecto, vemos muchos hombres que viven de manera alterada, enajenada o volcada hacia afuera, es decir, que consideran que vivir para los demás desinteresadamente supone matar al sí mismo. El conocimiento y el amor propio, en esta línea, serían el primer obstáculo para una vida verdaderamente altruista. Para esta clase de personas, la vida virtuosa consistiría en reprimirse, es decir, en no poder ser sí mismo. Sin embargo, por muy opuestas que parezcan estas posturas, no son sino dos caras de una misma moneda. |
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