Hacia una teología más eucarística

“En la Eucaristía el Verbo se condensa”. En esta fórmula eucarística asumo y completo las frases “ho logos pachynetai” u “ho logos brachynetai” que recorren la patrística griega de Orígenes a Máximo el Confesor,2 y que son asumidas por medievales como Pedro el Cantor, quien a fines del siglo XII...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Galli, Carlos María
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Teología 2024
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18259
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Descripción
Sumario:“En la Eucaristía el Verbo se condensa”. En esta fórmula eucarística asumo y completo las frases “ho logos pachynetai” u “ho logos brachynetai” que recorren la patrística griega de Orígenes a Máximo el Confesor,2 y que son asumidas por medievales como Pedro el Cantor, quien a fines del siglo XII publica la obra “Verbum abbreviatum” (PL 205). El Verbo se condensa. En el misterio de la Encarnación el Verbo de Dios se hizo carne (Jn 1,14) y asumió una figura limitada, abreviada, concentrada. En su Persona singular se realiza el admirable intercambio entre lo divino y lo humano, lo infinito y lo finito, lo universal y lo particular. Jesús de Nazareth es el Hombre-Dios, uno de los miles de millones de hombres aparecidos en el mundo y, a la vez el Único, el Salvador de los hombres de todos los lugares y tiempos. La comunión eucarística es comunión sacramental con el Hijo encarnado, crucificado y resucitado. El Cristo pascual se hace presente sacramentalmente en la Eucaristía. El Cuerpo de Cristo se entrega de forma concentrada hasta la pequeñez, el ocultamiento y la opacidad, y su Presencia eminente sólo puede ser percibida por el “ojo de la fe”...