Claves para desarrollar la dimensión digital de la identidad docente
Resumen: A partir de la década de 1990, la extensión y la ubicuidad de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) en general, y de Internet en particular, contribuyeron al surgimiento de un nuevo entorno social: la cultura digital o cibercultura. Se trata de una cultura caracter...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Parte de libro |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Kapelutz
2024
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18220 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Resumen: A partir de la década de 1990, la extensión y la ubicuidad de las tecnologías
de la información y de la comunicación (TIC) en general, y de Internet
en particular, contribuyeron al surgimiento de un nuevo entorno
social: la cultura digital o cibercultura. Se trata de una cultura caracterizada por
la mediación de las tecnologías digitales (dispositivos, aplicaciones y redes informáticas)
en todas las dimensiones de la vida humana: la comunicación, la
política, la economía, el comercio, el trabajo, la educación y el entretenimiento
son ejemplos de ámbitos transformados por la presencia de estas tecnologías.
De ella derivan prácticas sociales, actitudes, modos de pensamiento y valores
que configuran el nuevo paradigma cultural en el que estamos inmersos. Crear,
interactuar, compartir, colaborar, remezclar y likear representan algunas de las
acciones más características de la cultura digital, habilitadas por la existencia de
las redes sociales y la web 2.0, junto con la naturaleza abierta a la participación
de los usuarios que presentan estas tecnologías.
Lasén y Puente (2006) señalan que uno de los efectos de la cultura digital es
que las TIC influyen en la configuración de la subjetividad, al mediar en la forma
en que experimentamos, pensamos y nos percibimos a nosotros mismos, a los
demás y al mundo: La cultura digital da lugar, así, a un doble proceso de inscripción. Por
un lado, las relaciones, los afectos, los sentimientos y los cuerpos están
inscritos en los dispositivos a través de imágenes, textos y sonidos producidos,
grabados, compartidos y almacenados. Por otro lado, nuestro
self, nuestra subjetividad, esto es, sentimientos, capacidades, gestos,
cuerpos, percepciones… está siendo inscrita y configurada por estas
prácticas y mediaciones (p. 17). |
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