El camino de la hermandad: una propuesta cristiana de fortalecimiento a la modernidad
En vísperas de la fiesta de San Francisco el Papa nos regaló su última encíclica: Fratelli Tutti (FT). El Sumo Pontífice retoma en esta carta uno de los tres conceptos que se transformaron en slogan de la modernidad a partir de la Revolución Francesa: la fraternidad. La corriente de pensamiento g...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Parte de libro |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad de San Isidro
2023
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/17284 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En vísperas de la fiesta de San Francisco el Papa nos regaló su última
encíclica: Fratelli Tutti (FT). El Sumo Pontífice retoma en esta carta
uno de los tres conceptos que se transformaron en slogan de la modernidad a partir de la Revolución Francesa: la fraternidad.
La corriente de pensamiento gestada desde el iluminismo y
sancionada con la Revolución Francesa ponía en el centro el concepto
de individuo. Desde la perspectiva de los contractualistas, el individuo
es el absoluto desde el que se construye la sociedad. Resulta llamativo
que, con esta premisa, la Revolución pusiera entre sus tres ideales uno
dedicado a la fraternidad. Si el centro es el individuo, ¿cómo entender
la fraternidad? En esta perspectiva, ¿no queda el concepto de fraternidad vaciado de su lazo constitutivo profundo (somos seres vinculares
y, por ende, hermanos) para transformarse sin más en sentimiento
vago y difuso? ¿No queda subsumido, en el mejor de los casos, en un
afectus societatis? Hasta la caída del muro de Berlín no termina de imponerse
casi hegemónicamente en occidente el individuo como centro de la
construcción social. El derrotero liberal desde la Revolución Francesa
hasta la posmodernidad enfrentó en su marcha no sólo los vestigios
del Ancien Regimen sino los totalitarismos de izquierdas y de derechas. El triunfo del liberalismo a fines de los años ‘80 del pasado siglo
supone el triunfo del individuo. Esto conlleva positivamente a una
fuerte conciencia del valor absoluto de cada sujeto y de su libertad
personal, traducido en una valoración de la democracia como sistema
político que garantiza (al menos nominalmente) la igualdad de cada
uno y sus opciones (un ciudadano, un voto)... |
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