Dios salva como pueblo

La idea de esta intervención es motivarnos para dejarnos interpelar por la renovación que propone Francisco. Alguien que interpelaba enérgicamente con su testimonio era el Cura Brochero. A principios del siglo XX se organizaba en Buenos Aires un Congreso para afrontar los desafíos evangelizadores...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Bianchi, Enrique Ciro
Otros Autores: Simposio internacional de Catequética: “Interpelaciones a nuestra catequesis a la luz del Papa Francisco” ( 2017: Buenos Aires)
Formato: Documento de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: PPC 2022
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/15378
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Descripción
Sumario:La idea de esta intervención es motivarnos para dejarnos interpelar por la renovación que propone Francisco. Alguien que interpelaba enérgicamente con su testimonio era el Cura Brochero. A principios del siglo XX se organizaba en Buenos Aires un Congreso para afrontar los desafíos evangelizadores de los nuevos tiempos. Se enviaron cartas a muchos párrocos para escuchar sus opiniones. Según parece, una de las respuestas más comentada en el Congreso fue la de Brochero. Entre otras cosas, tenía palabras como éstas: “Eso de los Congresos… ¡Hum!... No creo que sean ellos los que van a reformar el mundo. En ellos, por lo general, se siembran a manos llenas las mejores ideas y más lindas palabras, y, total, ¡nada entre dos platos! Cuando llega el momento de recoger los proyectos, votos y resoluciones la obra práctica transformando las palabras en hechos, el globo de las intenciones se desinfla y de su bulto no queda ni la sombra. Así les sucedió una ocasión a los cangrejos que llegaron a percatarse de lo desairado y ridículo que resulta el que, mientras todos los animales marchan hacia delante, sólo ellos caminan para atrás. Resolvieron reunirse, como ustedes, en Congreso, parar imponer a todos los de especie un cambio inmediato de actitud. Se discutió largamente el punto, se sancionaron leyes penales para los cangrejos jóvenes que desde aquel mismo día – el de la promulgación – no caminasen para adelante. Con los viejos se adoptó un temperamento de tolerancia. Finalmente, como todo acá abajo tiene que terminar, terminó también el congreso; y los cangrejos, empezando por los más ancianos, emprendieron la retirada caminando como sabían, esto es, para atrás. Influenciados por el ejemplo o porque tampoco podían hacerlo de otra manera, los cangrejos chicos hicieron otro tanto. Caminaron para atrás y así no más siguen caminando”...