Tomás de Aquino y las tres esferas del espíritu
Resumen: Suele decirse que el hombre es un microcosmos. Como tal, refleja el universo entero. Si no se interpretara mal podría decir, en seguimiento de Tomás de Aquino, que el hombre está situado en el centro mismo de todo cuanto es. Los dos inmensos reinos del espíritu y la materia, distintos ha...
Guardado en:
| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras
2022
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14921 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Resumen: Suele decirse que el hombre es un microcosmos. Como tal, refleja el universo
entero. Si no se interpretara mal podría decir, en seguimiento de Tomás
de Aquino, que el hombre está situado en el centro mismo de todo cuanto
es. Los dos inmensos reinos del espíritu y la materia, distintos hasta la contraposición
más radical, se dan cita y se encuentran en el hombre.
Dos teorías antropológicas que parecen ignorarlo están necesitadas de revisión.
Una reduce la naturaleza al ser material y deja al espíritu en el olvido.
Otra exalta al hombre hasta identificarlo con el espíritu y niega enteramente
la materia.
Sabemos hoy que el materialismo y el espiritualismo no han logrado un
verdadero conocimiento del hombre. La negación materialista del espíritu reduce
al hombre a materia que se mueve, exterioriza y objetiva en la actividad
racional y volitiva, creadora de cultura. El espiritualismo, por su parte, ve en:
el hombre puro espíritu incontaminado de materia. Ante la realidad del cuerpo
cierra los ojos o termina considerándolo como espíritu degenerado. Es claro
que también se precipita en el hoyo sin fondo del error y no puede edificar
en la verdad. |
|---|