Metafísica de los valores

Resumen: La negación kantiana de la Metafísica tuvo una enorme repercusión en el mundo filosófico europeo; para muchos la Dialéctica Trascendental significó el acta de defunción de la que hasta hacía poco era llamada "la reina de las ciencias". En realidad, lo que Kant negaba no era la...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Ponferrada, Gustavo Eloy
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2022
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14716
Aporte de:
Descripción
Sumario:Resumen: La negación kantiana de la Metafísica tuvo una enorme repercusión en el mundo filosófico europeo; para muchos la Dialéctica Trascendental significó el acta de defunción de la que hasta hacía poco era llamada "la reina de las ciencias". En realidad, lo que Kant negaba no era la Metafísica, sino la Metafísica racionalista, la única que conocía; por otra parte, la rechazaba por no constituir una "ciencia", pero en el sentido que el término había adquirido en su época y cuyo prototipo es la Física newtoniana, vale decir, el de saber fenoménico. Sin embargo, el impacto causado por la crítica kantiana fue decisivo y tuvo consecuencias muy amplias. Una de ellas fue el dejar a las nociones básicas de la Etica, las de bien y de fin, privadas de la fundamentación. Consciente de ello, en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres, frente a las que llama "éticas materiales", cuyos motivos determinantes son la "materia" de la acción, erige su "ética formal" del deber. Pero aun admitiendo esta posición (como lo hicieron hasta teólogos católicos) , se presenta espontáneamente el problema de cómo calificar las acciones morales conformes (o disconformes) con la norma. Naturalmente (o por el peso de una tradición secular) aparece el término "bueno" para designar al acto recto. Ahora bien, este calificativo estaba interdicto: había que buscarle un sustituto.