La unidad de la conciencia

Resumen: -La aprehensión de si mismo Es un hecho que nosotros estamos frente a nosotros mismos, que no sólo somos -como las demás cosas materiales-, sino que además sabemos que somos, que tenemos conciencia de nuestros actos y de nuestro ser permanente. En todo acto de conocimiento hay siempre una...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Derisi, Octavio Nicolás
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2022
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14337
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Descripción
Sumario:Resumen: -La aprehensión de si mismo Es un hecho que nosotros estamos frente a nosotros mismos, que no sólo somos -como las demás cosas materiales-, sino que además sabemos que somos, que tenemos conciencia de nuestros actos y de nuestro ser permanente. En todo acto de conocimiento hay siempre una aprehensión de sí. Se conoce algo, un objeto, porque hay un sujeto que conoce y que está presente a esta aprehensión del objeto. El conocimiento implica siempre una intencionalidad o dualidad consciente de sujeto y objeto. Sin sujeto, de algún modo presente en el acto mismo de conocimiento, no hay aprehensión consciente, conocimiento del objeto. -La aprehensión de sí en el conocimiento sensitivo Esta aprehensión intencional o consciente del objeto por parte del sujeto, se realiza en diversos grados. Todo conocimiento, por su misma naturaleza implica superioridad esencial sobre la materia, ya que se constituye como posesión inmaterial -opuesta a la posesión material- del objeto. Pero esta inmaterialidad, constitutiva de la intencionalidad cognoscitiva o de la conciencia, admite grados: puede ser sólo parcial, dependiendo a la vez de la materia,, o puede ser total, es decir, espiritualidad. El conocimiento sensitivo, por ser conocimiento, implica cierto grado de inmaterialidad, es decir, de esencial superioridad sobre la materia; pero a la vez es material, dependiente de los órganos nerviosos y, en general, del cuerpo. La inmaterialidad de este conocimiento no es perfecta, no es espiritualidad.