Ontología de la historia
El ser, fundamento de todo problema. El ser no puede ser definido, pues es la noción más evidente, más universal y primera, que está en todas y cada una de las notas de cualquier realidad, esclareciéndolas y dándoles sentido, ya que sin el ser cualquier nota real -actual o posible- quedaría reduc...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras
2022
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14188 |
| Aporte de: |
| Sumario: | El ser, fundamento de todo problema. El ser no puede ser definido, pues es la noción
más evidente, más universal y primera, que está en todas y cada una de las notas de cualquier
realidad, esclareciéndolas y dándoles sentido, ya que sin el ser cualquier nota real -actual o
posible- quedaría reducida a la nada absoluta. Más aún, el ser no es un objeto puesto delante
del ser interrogante, está también dentro del sujeto y de la misma pregunta sobre el ser.
Tratamos, pues, no de definir, sino de tomar conciencia de esta realidad que está presente y
confiere realidad a toda realidad concreta, de esta noción que es la luz que ilumina todo otro
concepto.
El ser es lo mismo que lo que es o existe o puede existir; es lo opuesto a la nada. La
existencia es lo mismo que el ser o perfección, el acto del ser, aquello por lo cual un
determinado ser -esencia- es o no es nada. De aquí que sólo desde el ser se pueda plantear el
problema del ser y de su aprehensión, porque la nada, nada puede preguntar. El mismo
problema gnoseológico o del conocimiento del ser supone ya en su planteo el ser y su
aprehensión cognoscitiva, ya que sin, ellos el problema no podría ser ni formularse. Somos y
conocemos por el ser, el ser simplemente es, se impone, como dice Lavelle, y él y su
aprehensión son el fundamente, sin el cual ningún problema tiene sentido... |
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