Ciencia y cultura

Muchas veces se ha querido oponer la ciencia a la cultura. La verdad es que no se oponen, sino que la ciencia es parte Integrante de la cultura. El conocimiento científico, en la acepción moderna de esta palabra, se dirige a esclarecer el mundo de los fenómenos, exterior e interior: los describe,...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Derisi, Octavio Nicolás
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2022
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14183
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Descripción
Sumario:Muchas veces se ha querido oponer la ciencia a la cultura. La verdad es que no se oponen, sino que la ciencia es parte Integrante de la cultura. El conocimiento científico, en la acepción moderna de esta palabra, se dirige a esclarecer el mundo de los fenómenos, exterior e interior: los describe, analiza, determina sus leyes y luego los agrupa en una visión teórica en busca de una sustitución de la unidad de la realidad, que a ella escapa. Seguido porque la ciencia en oposición a la filosofía no se ocupa del ser o de la realidad en sí misma; sus pretensiones son más modestas: sólo se ocupa de los datos o fenómenos empíricos, que procura esclarecer y descubrir ¡en sus leyes necesarias físicas, químicas, biológicas, instintivas y aún psicológicas del psiquismo no espiritua1, para luego intentar encauzarlas y hacerlas servir al bien del hombre mediante las aplicaciones técnicas. Cuando este estudio de lo empírico se realiza con disciplina y método crea en el hombre que lo realiza el hábito de la ciencia. Este enriquecimiento de la inteligencia humana con semejante hábito es cultivo o cultura de aquélla. Sólo que lo es en un ámbito restringido o parcial y en un grado determinado dentro de una unidad Jerárquica mucho más amplía y total de ,la cultura...