Javier Roberto González, Los Milagros de Berceo: alegoría, alabanza, cosmos, Buenos Aires, Miño y Dávila Editores, 2013, 302 pp.

El autor es conciente de que se enfrenta con una etapa de su peregrinaje filológico —sabe bien que ‘todos somos romeros’— erizada de dificultades. Se trata de volver sobre “la obra más conocida y largamente estudiada de Gonzalo de Berceo” (p. 7). Y el riesgo que asoma como más insidioso es “incurrir...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Ferro, Jorge Norberto
Formato: Reseña libro
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2020
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/10353
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Descripción
Sumario:El autor es conciente de que se enfrenta con una etapa de su peregrinaje filológico —sabe bien que ‘todos somos romeros’— erizada de dificultades. Se trata de volver sobre “la obra más conocida y largamente estudiada de Gonzalo de Berceo” (p. 7). Y el riesgo que asoma como más insidioso es “incurrir en el doble y punible pecado de la adición superflua y del desconsiderado estímulo de aquella inflación —y en consecuencia, devaluación— de la discursividad secundaria, de los innecesarios metatextos, que denunciaba hace más de dos décadas George Steiner” (p. 8). Riesgo sorteado con toda felicidad, pues además de entablar un diálogo con los estudiosos del texto que nos permite acceder a un exhaustivo análisis del estado de la cuestión, se nos presenta un acercamiento original a la obra en una perspectiva de notable hondura filológica, doctrinal, simbólica, metafísica, teológica y devocional. Prontamente se nos define el objetivo del trabajo: un análisis e interpretación de la obra, no concluyente sino abierto a ulteriores precisiones, todo centrado en tres cuestiones, a saber: la unidad macrotextual, el género, y la clasificación de los milagros narrados (p. 9). Cuestiones que estrechamente vinculadas, de modo inescindible, reclaman considerar la clave hermenéutica de la obra, que no sería otra que el prólogo, el cual “no es un mero paratexto”, sino en verdad aquello que constituye el texto “en su identidad, unidad, genericidad y funcionalidad macrotextuales” (p. 9)...