Las casas blancas. Apuntes para una tentativa de arquitectura nacional
Escribir hoy sobre una experiencia de arquitectura argentina desarrollada entre 1955 y 1965, aproximadamente, supone reconocer en tales hechos una cierta historicidad constitutiva de nuestras problemáticas actuales, unas circunstancias cuyo conocimiento y análisis nos “produzca” teoría actual, emer...
Guardado en:
| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | Artículo artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad de Buenos Aires. Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas Mario J. Buschiazzo
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://www.iaa.fadu.uba.ar/publicaciones/critica/0006.pdf http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=critica&d=critica_6_html |
| Aporte de: |
| Sumario: | Escribir hoy sobre una experiencia de arquitectura argentina desarrollada entre 1955 y 1965, aproximadamente, supone reconocer en tales hechos una cierta historicidad constitutiva de nuestras problemáticas actuales, unas circunstancias cuyo conocimiento y análisis nos “produzca” teoría actual, emergentes conducentes a directivas precisas para la acción1. Desde esa perspectiva, no todo lo pasado es cognoscitivamente prioritario, aunque casi siempre, dicho o no, se hace historia de aquello que permite hablar del presente y del futuro, y en ese sentido, se activan decisiones que comprometen formas de actuar en el presente. Recurrir así al examen de unos hechos de la historia de nuestra arquitectura y calificarlos de “tentativa de arquitectura nacional”, supone pues, dirigirnos con prioridad al análisis de los escasos procesos culturales y tecnológicos que, desde élites intelectuales locales, han intentado contribuir al fortalecimiento del pensamiento y las prácticas nacionales, bien que, en este caso, con notables contradicciones y quizás escasas aportaciones efectivas a dicho pensamiento y prácticas. Pero hay aquí, en las experiencias de las “Casas Blancas”, un núcleo experiencial desde el cual creemos constituible una actitud crítica de la “modernidad” cosmopolita y aunque esa actitud haya sido francamente reaccionaria2, arranca de ella -al menos como posibilidad teórica- una postura todavía vigente que construya una dimensión propia de la cultura arquitectónica, arraigada en nuestra realidad latinoamericana. |
|---|