Discusión temática: la esfera y el laberinto

Llega un momento (no siempre) en la investigación, en que, como en un rompecabezas, las piezas empiezan a colocarse en su sitio. Pero a diferencia del rompecabezas, en donde las piezas están todas al alcance de la mano y la figura que se ha de componer en una sola (y por ello, el control de la exac...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Tafuri, Manfredo
Formato: Artículo artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Buenos Aires. Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas Mario J. Buschiazzo
Materias:
Acceso en línea:http://www.iaa.fadu.uba.ar/publicaciones/critica/0023.pdf
http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=critica&d=critica_23_html
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Descripción
Sumario:Llega un momento (no siempre) en la investigación, en que, como en un rompecabezas, las piezas empiezan a colocarse en su sitio. Pero a diferencia del rompecabezas, en donde las piezas están todas al alcance de la mano y la figura que se ha de componer en una sola (y por ello, el control de la exactitud de las operaciones es inmediato), en la investigación, las piezas sólo están disponibles en parte y las figuras que se han de componer teóricamente son más de una. Siempre existe el riesgo de utilizar, conscientemente o no, las piezas del rompecabezas como bloques de un juego de construcciones. Por ello, el hecho de que todo esté en su sitio es un indicio ambiguo: o bien estamos totalmente en lo cierto o bien erramos del todo. En este último caso, se toma como comprobación externa la selección o la atracción (más o menos deliberada) de testimonios, obligados a confirmar los presupuestos (más o menos explícitos) de la investigación. El perro cree morder un hueso cuando en realidad se está mordiendo la cola.