Francesco Maccaferri

En octubre de 1896, Guayaquil fue prácticamente destruida por un gran incendio que dejó sin hogar a la tercera parte de sus habitantes. La reconstrucción que se emprendió, gracias a las rentas del segundo auge cacaotero, posibilitó que empezaran a concebir una ciudad y una arquitectura diferentes, a...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Florencio Compte Guerrero
Formato: Artículo publishedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Buenos Aires. Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas “Mario J. Buschiazzo” 2019
Materias:
Acceso en línea:http://www.iaa.fadu.uba.ar/ojs/index.php/anales/article/view/130
https://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=anales&d=49_1-130_oai
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Descripción
Sumario:En octubre de 1896, Guayaquil fue prácticamente destruida por un gran incendio que dejó sin hogar a la tercera parte de sus habitantes. La reconstrucción que se emprendió, gracias a las rentas del segundo auge cacaotero, posibilitó que empezaran a concebir una ciudad y una arquitectura diferentes, acordes con los avances de la modernidad. Este proceso estuvo signado, en primer lugar, por la incorporación del academicismo, mediante principios traídos por técnicos italianos. En segundo término, y a medida que se acentuaba la crisis de la década de 1920, por el desarrollo de una arquitectura más austera y simple ligada al Movimiento Moderno. El arquitecto más importante de la época fue Francesco Maccaferri, pionero en el desarrollo de la arquitectura moderna del país y pieza fundamental para la conformación del campo disciplinar de la arquitectura ecuatoriana.