El debate en torno a la profesionalización de la cultura

El debate en torno a si la cultura debe o no ser una actividad rentada soslaya en general un hecho crucial: no existe actividad artística si no es por quienes la realizan, a saber, los trabajadores de los distintos campos de la cultura. ¿En qué otra área de actividad humana resulta pertinente pregun...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: MARÍA NOEL SBODIO
Publicado: 2016
Acceso en línea:https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/socialesendebate/article/view/3267
http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=socialdeb&d=2016_10-2016_10_4_htm
Aporte de:
Descripción
Sumario:El debate en torno a si la cultura debe o no ser una actividad rentada soslaya en general un hecho crucial: no existe actividad artística si no es por quienes la realizan, a saber, los trabajadores de los distintos campos de la cultura. ¿En qué otra área de actividad humana resulta pertinente preguntarse si los trabajadores deben percibir o no una remuneración por su trabajo? Pues bien, esto sucede aún hoy en relación a los trabajadores de la cultura, a mi entender, por dos razones: en primer lugar, porque la concepción de artista gestada en el período romántico sigue tiñendo nuestra percepción sobre quienes se dedican al arte. Las ideas de artista genio (ser de características excepcionales), incomprendido por sus contemporáneos, e incluso la creencia en una suerte de misión social de los artistas —según el propio Saint-Simon, los artistas estaban en la posición social más elevada, y debían educar y guiar moralmente a la sociedad, ya que ejercían un poder más o menos sacerdotal— siguen tallando con fuerza en el imaginario social.