La incidencia del crimen organizado y los condicionamientos estructurales en la violencia homicida. El caso de Montevideo (2015-2024).
El acelerado crecimiento de la violencia homicida experimentado en Uruguay en los últimos años plantea una serie de desafíos interpretativos. En términos generales y a nivel macro, el país se destaca por contar con bajos niveles de pobreza y desigualdad, un índice de desarrollo humano elevado, con u...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo revista |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad Nacional del Litoral
2025
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://bibliotecavirtual.unl.edu.ar/publicaciones/index.php/index/article/view/14311 |
| Aporte de: |
| Sumario: | El acelerado crecimiento de la violencia homicida experimentado en Uruguay en los últimos años plantea una serie de desafíos interpretativos. En términos generales y a nivel macro, el país se destaca por contar con bajos niveles de pobreza y desigualdad, un índice de desarrollo humano elevado, con un Estado de bienestar con larga tradición y la vigencia de una destacable institucionalidad con amplio reconocimiento internacional. No obstante la presencia de estos factores, que habitualmente se postulan como predictores de bajos niveles de violencia, Montevideo desde el año 2019 pasó a ser la segunda capital sudamericana con mayor tasa de homicidios, ambientando interpretaciones sobre esta escalada vinculadas a las disputas territoriales protagonizadas por el crimen organizado asociado al narcotráfico. Apelar a la incidencia de una categoría sociológicamente indefinida por la amplitud y diversidad de fenómenos que incluye, no resuelve el problema planteado ya que el país tampoco reúne condiciones que frecuentemente se plantean: no es productor y su mercado de consumo no se amplía sino que se reduce por el estancamiento y envejecimiento demográfico, además de la implementación en 2013 de una legislación que regularizó la comercialización del cannabis. A su vez, sus reconocidos roles como plaza financiera amable con el lavado de activos y de porosas fronteras portuarias para cuantiosos cargamentos, deberían atemperar antes que alentar, las sangrientas disputas que por su creciente crueldad alarman a la población y llaman la atención de los organismos internacionales, incrementando en consecuencia, las dificultades operativas y los costos de las transacciones. El artículo discute estos argumentos y presenta el procesamiento de indicadores socioeconómicos y estadísticas oficiales sobre homicidios a nivel de municipios y seccionales policiales de la capital, ubicando a nivel micro la existencia de profundas y persistentes asimetrías territoriales como el escenario donde se despliega un comportamiento homicida que tiene particulares características.
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