Los fangos termales de Copahue

En el entorno del volcán Copahue, provincia del Neuquén, se encuentra un campo geotermal activo con variadas manifestaciones superficiales tales como fumarolas, manantiales calientes, conos de barro, olletas y lagunas. Este sistema causa la formación de fangos termales singulares, con significativa...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autores principales: Pettinari, Gisela, Vallés, Jorge M., Baschini, Miria
Otros Autores: Leanza, Héctor A. (ed.)
Formato: parte de libro bookPart acceptedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: Asociación Geológica Argentina 2011
Materias:
Acceso en línea:http://rdi.uncoma.edu.ar/handle/uncomaid/17960
Aporte de:
Descripción
Sumario:En el entorno del volcán Copahue, provincia del Neuquén, se encuentra un campo geotermal activo con variadas manifestaciones superficiales tales como fumarolas, manantiales calientes, conos de barro, olletas y lagunas. Este sistema causa la formación de fangos termales singulares, con significativa presencia de azufre y minerales arcillosos como componentes principales. Estos materiales, son usados para el tratamiento del reuma y artritis, de patologías musculares, osteoarticulares y dermatológicas así como para estética facial y corporal, bienestar y propósitos de relajamiento. Hasta el momento, los fangos han sido aplicados como se encuentran en las piletas naturales. La fracción acuosa de los barros es de media a alta mineralización y su pH es francamente ácido. La composición mineralógica dominante de la fase sólida consiste en: minerales arcillosos – beidellita y caolinita - , azufre á ortorrómbico, alunita, diferentes formas de sílice - cristobalita, opalo-A, cuarzo – y pirita. También está presente un componente biológico constituido por algas, microorganismos y bacterias. Los procesos que principalmente contribuyen a la formación de los barros termales son la acción de fluidos hidrotermales sulfurosos y la alteración que ellos producen en las rocas andesíticas aflorantes en el área. Como factores favorables en el comportamiento terapéutico de estos fangos, se destacan: elevada y estable retención de agua; alta superficie específica lo que asegura buen contacto con la piel; lento rango de pérdida de calor; buena trabajabilidad y extensividad y la sensación placentera que producen favorecidas por el fino tamaño de grano.