Consideraciones epistemológicas sobre el campo pedagógico y las prácticas educativas

Las preocupaciones por los temas educativos tienen larga data. Ya en las lecturas filosóficas, por ejemplo en la filosofía griega, se reconocía la importancia que lo educativo había tenido respecto de la educación individual del hombre y su superación. También podemos referir a la fuerte presencia q...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Gómez, Sandra María
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Humanas. Núcleo de Estudios Educacionales y Sociales (NEES) 2014
Materias:
Acceso en línea:http://www.ridaa.unicen.edu.ar/xmlui/handle/123456789/71
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Descripción
Sumario:Las preocupaciones por los temas educativos tienen larga data. Ya en las lecturas filosóficas, por ejemplo en la filosofía griega, se reconocía la importancia que lo educativo había tenido respecto de la educación individual del hombre y su superación. También podemos referir a la fuerte presencia que tuvo la pedagogía escolástica en la edad media, pero recién vamos a ubicar un abordaje sistemático hacia fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Nos ubicamos en esta fecha porque es recién en este siglo en el que, al hablar de pedagogía, ya está la idea de una ciencia que sea pedagógica o de una ciencia de la educación. La filosofía ha sido la precursora en la tematización de aspectos del mundo físico, de la existencia del hombre y el sentido de esa existencia, del origen del conocimiento; entre otros grandes temas. Es a partir de estas producciones y, en un proceso complejo (aunque con fines didácticos se tienda a pensarlo de manera lineal), que se han ido generando distintas teorías. La epistemología nos permite dilucidar, para cada contexto histórico de producción de conocimientos, la construcción de los saberes científicos. Comenzaremos por reconocer que el discurso pedagógico se ha constituido tomando aportes de otras disciplinas. Es decir, que las distintas ciencias humanas han tenido como objeto de estudio a la educación y, por tanto, sus construcciones teóricas y sus metodologías de investigación han incidido la constitución del campo pedagógico y en la conformación de las denominadas Ciencias de la Educación. Podemos señalar que aun cuando la educación haya sido y siga siendo objeto de estudio de otras disciplinas, vemos que se hace imprescindible un abordaje que de especificidad al saber pedagógico. Las preguntas que nos guían son: ¿cuál es el objeto de estudio de la pedagogía, o de las ciencias del educación?, ¿acaso tiene un objeto epistémico propio?, ¿debemos hablar de pedagogía, de ciencias de la educación o de una ciencia de la educación?, ¿cómo se ha constituido el campo pedagógico, cuál es su génesis y qué articulación se ha generado en su relación con otras disciplinas?. En los desarrollos teóricos específicos de la Pedagogía no es fácil ver una unidad tanto en las tematizaciones como en el tratamiento de las mismas, lo que dificulta reconocer “su territorio”. Muchas disciplinas han investigado sobre educación dando lugar a variedad de perspectivas, lo que enriquece y a la vez dificulta definir un tratamiento de la educación exclusivamente pedagógico. En la presente ponencia se pretende poner en consideración algunos aportes de teóricos que han tratado los problemas epistemológicos de la Pedagogía y/o de las Ciencias de la Educación. Entre ellos Filloux, Klimovsky, Zuluaga, Furlán, Sacristán. Este primer abordaje nos abre el espacio para trabajar sobre la constitución de la Pedagogía y de las Ciencias de la Educación, planteandodiferencias y adscribiendo a un posicionamiento particular que entiende a la Pedagogía desde una Tradición Humanista. Tomar una posición epistemológica implica poder definir conceptos que den cuenta de los presupuestos desde los que se parte cuando se piensa al hombre, a la sociedad y a la educación. Esas premisas desde las que se mira el mundo (objetivo, subjetivo y social) van a impregnar los modos particulares de entender, en el caso que nos convoca, al objeto de investigación (las acciones educativas) y a las prácticas de intervención propias del hacer educativo.