Crianza artificial de una Suricata suricatta rechazada por su colonia

Idealmente, las crías de cualquier animal, deben ser criadas por su madre o su padre dependiendo de las conductas de su especie; pero en determinadas ocasiones, los progenitores abandonan la crianza y es en ese momento, en el que se debe llevar a cabo una crianza artificial. Dicho proceso es la suma...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Lobos, Benjamín
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Veterinarias 2015
Materias:
Acceso en línea:http://www.ridaa.unicen.edu.ar/xmlui/handle/123456789/534
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Descripción
Sumario:Idealmente, las crías de cualquier animal, deben ser criadas por su madre o su padre dependiendo de las conductas de su especie; pero en determinadas ocasiones, los progenitores abandonan la crianza y es en ese momento, en el que se debe llevar a cabo una crianza artificial. Dicho proceso es la suma de acciones, protocolos, insumos, implementos y prácticas que se sincronizan entre sí con el fin de lograr la supervivencia del paciente a largo plazo, con un estado de salud bueno, sin secuelas y con conductas lo más apropiadas posibles para su especie. El objetivo de la presente tesina fue realizar una revisión del proceso de crianza artificial y sus componentes, con base en bibliografía sobre el tema y experiencias transmitidas por el personal de la Fundación Temaikén; y aplicar específicamente todo este marco teórico en evaluar el proceso de crianza atendiendo principalmente a la evolución del peso vivo y consumo de alimentos, y a la sociabilización de la cría, principales variables indicadoras del éxito en la crianza artificial de una cría de Suricatta suricatta macho de 10 días de vida, perteneciente a la Fundación Temaikén, abandonada por su colonia por problemas etológicos, y que llega al servicio veterinario en estado comatoso. Luego de realizadas las maniobras de reanimación y derivarlo a crianza artificial, donde permaneció 35 días, el paciente aumentó de peso diariamente y alcanzó los 400 g, el consumo de sustituto lácteo alcanzó 20 mL y la conducta fue apropiada para su especie. Este último hecho se confirmó porque pudo convivir con sus congéneres en forma armoniosa. Todos estos parámetros fueron claros indicadores de una evolución favorable.