Sarna en erizo pigmeo africano : su diagnóstico y practicidad del tratamiento con fluralaner

La sarna psoróptica causada por el ácaro Caparinia tripilis es una de las patologías más frecuentes en el erizo pigmeo africano (Atelerix albiventris), una especie que está cobrando popularidad como animal de compañía. Tradicionalmente el tratamiento para los animales exóticos y silvestres que...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Fiotto, Marcos
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Veterinarias 2020
Materias:
Acceso en línea:Fiotto, M. (2020). Sarna en erizo pigmeo africano : su diagnóstico y practicidad del tratamiento con fluralaner [Tesis de grado]. Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Argentina.
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Descripción
Sumario:La sarna psoróptica causada por el ácaro Caparinia tripilis es una de las patologías más frecuentes en el erizo pigmeo africano (Atelerix albiventris), una especie que está cobrando popularidad como animal de compañía. Tradicionalmente el tratamiento para los animales exóticos y silvestres que padecían sarna se basaba en la administración subcutánea de ivermectina, en dos o tres repeticiones. Con el descubrimiento de las isoxazolinas y viendo su elevada eficacia contra esta patología, se están llevando a cabo estudios en distintas especies exóticas para evaluar la eficacia contra ácaros. Los objetivos de esta tesina fueron puntualizar brevemente las características biológicas y anatómicas del erizo pigmeo africano, describir la presentación clínica de sarna, haciendo hincapié en la metodología de diagnóstico, para luego evaluar la eficacia de un tratamiento oral con fluralaner. Se utilizó una técnica de muestreo diferente a otros tipos de sarna, la que presentó un correcto desempeño. El tratamiento con fluralaner fue capaz de controlar la sarna psoróptica en erizos pigmeos africanos, disminuyendo la carga parasitaria en los animales y controlando así la presentación clínica de la enfermedad. Se observó que no todos los erizos ingirieron voluntariamente la medicación, aumentando el riesgo de subdosificación a la hora de administrar el medicamento de forma oral.