Crianza de un potrillo huérfano a partir de una yegua sustituta

Una problemática común que se presenta en los distintos Harás es la crianza de un potrillo huérfano, ya que a partir de que el potrillo pierde a su madre los profesionales a cargo debemos cuidar su salud, su nutrición y su bienestar. Considerando que los potrillos son futuros atletas es de suma impo...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Chierichetti, Sofia
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Veterinarias 2019
Materias:
Acceso en línea:https://www.ridaa.unicen.edu.ar/xmlui/handle/123456789/2074
Aporte de:
Descripción
Sumario:Una problemática común que se presenta en los distintos Harás es la crianza de un potrillo huérfano, ya que a partir de que el potrillo pierde a su madre los profesionales a cargo debemos cuidar su salud, su nutrición y su bienestar. Considerando que los potrillos son futuros atletas es de suma importancia darles una crianza adecuada. Existen dos formas de criar un potrillo huérfano: la crianza mediante una madre sustituta y la crianza artificial. La primera se puede llevar a cabo utilizando una yegua a la que se le haya muerto su potrillo recientemente o con un potrillo al pie con edad para ser destetado, o empleando una yegua vacía a la cual se le induce lactancia. La segunda forma, se realiza alimentando al potrillo a partir de sustituto lácteo o leche de otra especie en mamadera o balde. Sin embargo, este último tipo de crianza trae aparejado diferentes problemas de salud y de comportamiento en los potrillos. El objetivo de este trabajo es recopilar la mayor cantidad posible de información para elaborar un marco teórico que abarque los factores anatómicos y fisiológicos de la lactación y posteriormente, describir las distintas formas para criar un potrillo huérfano a partir de una madre sustituta y sus beneficios. Además, se describirán tres casos de potrillos huérfanos que fueron criados a partir de una madre sustituta, en un harás de cría de caballos de salto. Las yeguas sustitutas de los tres casos clínicos aceptaron sin inconveniente a los potrillos y desarrollaron un comportamiento materno similar al de una yegua que cría su propio potrillo. Los potrillos huérfanos se encuentran en perfectas condiciones, ninguno presentó ninguna patología de tipo gastrointestinal ni respiratoria y se observó el desarrollo de un comportamiento normal de estos. Por evidencia de estos tres casos, y por los beneficios que tiene este tipo de crianza, podemos concluir que la utilización de una madre sustituta es la opción conveniente para la crianza de un potrillo huérfano.