Comportamiento estereotipado : neurosis del rabo en caninos (Canis familiaris)

Las estereotipias o conductas compulsivas son comportamientos anormales caracterizados por acciones repetitivas y persistentes, sin ningún propósito aparente, que interfieren con el comportamiento normal del animal. Éstos derivan de pautas de conducta habituales, pero se los considera excesivos en d...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Borgato, María Florencia
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Veterinarias 2017
Materias:
Acceso en línea:http://www.ridaa.unicen.edu.ar/xmlui/handle/123456789/1540
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Descripción
Sumario:Las estereotipias o conductas compulsivas son comportamientos anormales caracterizados por acciones repetitivas y persistentes, sin ningún propósito aparente, que interfieren con el comportamiento normal del animal. Éstos derivan de pautas de conducta habituales, pero se los considera excesivos en duración, frecuencia e intensidad. Las más frecuentes en los perros son la persecución y mutilación de la cola, el andar en círculos, la dermatitis acral por lamido, los ladridos constantes, y la persecución de sombras, moscas, etc. La etiología puede incluir causas orgánicas (factores genéticos, alteraciones neuroquímicas primarias, alteraciones neurodermopatológicas, entre otras) y no orgánicas (experiencias inapropiadas en la vida temprana, hipoestimulación ambiental, llamado de atención, diestrés, ansiedad). La persecución del rabo es el comportamiento en el que un animal gira sobre sí mismo para tratar de atrapar su propia cola. Afecta a animales de cualquier edad, sexo o raza, teniendo mayor prevalencia en el Bull terrier inglés, Staffordshire Bull terrier, Pastor alemán y Boyero australiano. La edad de inicio coincide con la madurez social (18-24 meses). En principio, se deben realizar la reseña y anamnesis detallada, descartar otros problemas (ej. neurológicos, hormonales o dermatológicos) y confirmar el desorden conductual mediante la evaluación física y neurológica completa, realizando los estudios complementarios que se requieran. El tratamiento se basa en establecer modificaciones conductuales, ambientales y el uso de drogas cuando sea necesario y de acuerdo al diagnóstico etiológico. Los propietarios deben evitar los refuerzos no intencionales de la conducta no deseada, como el castigo al momento de la manifestación de la misma. El presente trabajo tiene por objetivo destacar la importancia de la consulta veterinaria temprana para arribar al diagnóstico certero y comenzar con el tratamiento adecuado inmediatamente, y no sólo suprimir la conducta, ya que la realización de la estereotipia puede ayudar al individuo a hacer frente a su entorno.