Iglesia vs. teatro y teatristas. La crítica teatral en la revista literaria católica Artes y Letras (1982-1894)

La producción teatral y su discurso crítico alarmó durante el siglo XIX a los sectores conservadores, tanto en Europa como en América, ante lo que se veía como exceso de libertad - relajación moral y política - dando lugar a la reiterada reimplantación de la censura teatral. La Iglesia, consiente de...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Shirkin, Susana
Formato: Documento de conferencia publishedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: 2007
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Acceso en línea:https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.9659/ev.9659.pdf
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Descripción
Sumario:La producción teatral y su discurso crítico alarmó durante el siglo XIX a los sectores conservadores, tanto en Europa como en América, ante lo que se veía como exceso de libertad - relajación moral y política - dando lugar a la reiterada reimplantación de la censura teatral. La Iglesia, consiente de la capacidad del teatro de convertirse en un púlpito privilegiado desde el que se podía predicar tanto ética y moral como política e ideas disolventes, nunca renunció a lo que consideraba su derecho: velar por la moral de la sociedad a través del control de los espectáculo o mediante presiones a las autoridades civiles para que se prohibieran obras que no respetaban sus doctrinas. También llevaría a cabo - a fines del siglo XIX - una intensa tarea de formadora de criterios para el espectador católico a través de sus propias publicaciones, al incluir secciones de crítica teatral. Aquellas críticas, escritas tanto por sacerdotes y religiosos como por laicos, se constituyeron también en armas en la batalla de la Iglesia contra el modernismo, el racionalismo y los profundos cambios finiseculares. El presente trabajo, parte de otro más abarcativo, analiza la secciones de crítica teatral de la revista católica Artes y Letras, fundada por el entonces sacerdote Celestino L. Pera, en la que colaboraría también el futuro monseñor Luis Duprat, desde su aparición en 1892 hasta 1894, año en que - ya bajo la dirección de Rafael Fragueiro - presumiblemente dejó de aparecer