Doña Dominga Galarza y las postrimerías de un pueblo y una lengua
El retrato que acompañamos es la <i>vera effigies</i>, obra de Moneo Sanz, de doña Dominga Galarza, última hablante calificada de la lengua vilela, una de las lenguas indígenas más importantes del territorio argentino; importante por sí misma y por sus variedades, así como por sus conexi...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
1959
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/92805 |
| Aporte de: |
| Sumario: | El retrato que acompañamos es la <i>vera effigies</i>, obra de Moneo Sanz, de doña Dominga Galarza, última hablante calificada de la lengua vilela, una de las lenguas indígenas más importantes del territorio argentino; importante por sí misma y por sus variedades, así como por sus conexiones, indudables en unos casos, lule-tonocoté por ejemplo, y posibles en otros, kakán y mataco verbigracia, y cuyo estudio acometemos hoy con la pretensión de completar el material de Lafone y ponerlo al día, comenzando por estas líneas de carácter general. Doña Dominga Galarza o Salazar, india de raza vilela pura, como ella se proclama, ha convivido en nuestro Instituto cerca de un mes, amén de otras temporadas en que hemos ido nosotros a entrevistarla en el Chaco, y en toda ocasión se ha ganado la simpatía de cuantos nos acercábamos a ella. Inteligente y discreta en su escala de cultura elemental, y llena de vitalidad y gracia pese a sus ochenta y pico años, nos hace lamentar a todos la extinción de una raza, cuyas condiciones humanas debieran haberle deparado mejor suerte. |
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