Una revisión crítica del "Consentimiento Informado" en Telesalud
El tema que nos ocupa aquí es el análisis del "consentimiento informado" -CI- en el marco general de telesalud -TS- en zonas aisladas. El CI es un instrumento ético-legal que permite expresar la autonomía del paciente para elegir o rechazar un tratamiento, droga o protocolo de investigació...
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| Autores principales: | , , , |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2010
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/89068 http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/library?a=d&c=arti&d=Jpr9514 http://journal.secyt.unpa.edu.ar/index.php/ICTUNPA/article/view/419 |
| Aporte de: |
| Sumario: | El tema que nos ocupa aquí es el análisis del "consentimiento informado" -CI- en el marco general de telesalud -TS- en zonas aisladas. El CI es un instrumento ético-legal que permite expresar la autonomía del paciente para elegir o rechazar un tratamiento, droga o protocolo de investigación. Por otra parte, la TS es el ejercicio de la medicina a distancia, analizándose en el proyecto general que da contexto al presente proyecto específico dos posibilidades de aplicación de TICs en salud: 1- la capacitación y actualización permanente de profesionales de salud en zonas aisladas como la Cuenca Carbonífera (teleeducación sanitaria); 2- la posibilidad de realizar interconsultas de cualquier tipo con otros expertos en salud nacionales e internacionales (telepráctica sanitaria). Este último punto implicaría el uso de historias clínicas electrónicas -HCE- y consentimiento informado electrónico -CIE-. El objetivo de la Historia Clínica Electrónica es la adquisición, almacenamiento, recuperación, procesamiento e intercambio de datos clínicos relacionados a un paciente. En dicho contexto, el CIE expresaría la autonomía del paciente, exigiendo la capacitación del paciente, su derecho a la información y el respeto de la confidencialidad de datos. Ahora bien, si el CI utilizado en medicina es un procedimiento altamente complejo e idealizado, el consentimiento informado electrónico -CIE- parecería, en principio, más dificultoso. La puesta en práctica del CI exige hacer frente no sólo a la situación de vulnerabilidad que provoca la misma enfermedad en el paciente. Exige el cumplimiento de una serie de requisitos y pasos graduales que garanticen el ejercicio real del mismo, pasos que -aún en condiciones ideales de atención sanitaria- sólo pueden darse bajo una sociedad del conocimiento inclusiva. Asimismo, exigiría la protección de su uso -uso exclusivamente sanitario- contra un posible uso comercial. En pos del esclarecimiento de estos problemas, el presente análisis se dividirá en dos partes: -(I) la fundamentación ético y social del consentimiento informado en la práctica sanitaria y en el contexto del uso de TICs en salud, sosteniendo que su impulso debe ser moral, no meramente formal o legal, sin descuidar la confidencialidad pero tampoco cuestiones de accesibilidad y justicia; -(II), la determinación de las condiciones de aplicabilidad y resignificación del mismo en nuestras sociedades actuales. |
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