Internación domiciliaria y vida cotidiana

El tema que abordaremos, ya ha sido trabajado en el artículo «Atención domiciliaria» en la primera edición de esta revista. En él, la Dra. Maria de los Ángeles González Takieldin sostiene que «Durante siglos muchas culturas han asumido que el enfermo terminal debe permanecer hasta su muerte en su ho...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Pino, Santiago del
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2010
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/8483
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Descripción
Sumario:El tema que abordaremos, ya ha sido trabajado en el artículo «Atención domiciliaria» en la primera edición de esta revista. En él, la Dra. Maria de los Ángeles González Takieldin sostiene que «Durante siglos muchas culturas han asumido que el enfermo terminal debe permanecer hasta su muerte en su hogar. Sin embargo, a partir del siglo XX el domicilio ha perdido esta función y comienza un nuevo proceso de medicalización de la muerte (…) Paralelamente el hospital es percibido como un lugar de esperanzas en el cual (…) se puede lograr aliviar el sufrimiento y darle pelea a la muerte (…). Así es frecuente observar cómo los pacientes pierden su rol social, su intimidad y su autoestima». Alrededor de estos conceptos queremos resaltar que la forma de enfrentar la muerte es una cuestión sociohistórica-cultural. En este sentido, la idea de institucionalización de la muerte (tendencia hegemónica en la medicina del siglo XX) puede ser cuestionada y revertida. Nuestra experiencia en el servicio de Medicina Paliativa, da cuenta de que, al menos en forma embrionaria, esta situación se está, de hecho, revirtiendo. Es objetivo de este artículo dar cuenta de que la internación domiciliaria, cuando se trata de situaciones de terminalidad, tiene que ver con la posibilidad (dentro de las limitaciones propias de la enfermedad) de vivir ese proceso de transición en el marco de la vida cotidiana.