Proceso judicial y violencia secundaria en víctimas de abuso sexual

El abuso sexual es uno de los hechos criminales más traumatizantes, que atenta contra la integridad tanto física como psicológica de quien lo sufre, en tanto se ha violentado su intimidad. En el marco de las investigaciones por delitos contra la integridad sexual, la pericia psicológica se ha trans...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Pérez, Virginia Andrea, Silva Acevedo, Verónica
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2018
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/77617
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Descripción
Sumario:El abuso sexual es uno de los hechos criminales más traumatizantes, que atenta contra la integridad tanto física como psicológica de quien lo sufre, en tanto se ha violentado su intimidad. En el marco de las investigaciones por delitos contra la integridad sexual, la pericia psicológica se ha transformado en la prueba relevante a la hora de aportar al esclarecimiento de los hechos. La mayoría de las veces, una de las primeras medidas de instrucción que se ordena es la evaluación de la víctima, quien generalmente es único testigo del hecho. Dos son los puntos de pericia recurrentes: el primero de ellos, determinar la “credibilidad del testimonio”, con el objetivo de validar la denuncia y continuar con la investigación. El segundo, establecer el “impacto del daño”, para determinar la tipología del delito y la pena correspondiente. El sometimiento a los sucesivos actos jurídicos, posteriores a la denuncia, operan sobre la subjetividad vulnerada con efectos “revictimizatorios” (violencia secundaria). Desde un posicionamiento ético, nos vemos frente al desafío de evitar que nuestra intervención constituya un procedimiento invasivo, resguardando el posible impacto que pueda sumarse al daño ya sufrido, a la par de responder al requerimiento efectuado por la autoridad judicial.