Potenciales aplicaciones farmacológicas de los inhibidores de proteasas de origen vegetal

Las proteasas constituyen un conjunto de enzimas que juegan un papel crucial en numerosos procesos celulares, tales como la degradación de proteínas implicadas en la regulación del ciclo celular, la apoptosis, el crecimiento, la activación, adhesión, invasión y migración celular, las metástasis, las...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Caffini, Néstor Oscar
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2016
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/72323
http://www.anfyb.com.ar/info/revistas/2016/3-Caffini.pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:Las proteasas constituyen un conjunto de enzimas que juegan un papel crucial en numerosos procesos celulares, tales como la degradación de proteínas implicadas en la regulación del ciclo celular, la apoptosis, el crecimiento, la activación, adhesión, invasión y migración celular, las metástasis, las interacciones celulares, la transducción de señales, la fagocitosis y la angiogénesis, entre otros. A nivel tisular la relación entre proteasas y sus inhibidores mantiene un equilibrado balance, equilibrio que se quiebra en casos de carcinogénesis, infecciones y otros desórdenes patológicos. En efecto, las proteasas juegan un papel clave en la patogénesis. Un gran número de desórdenes fisiopatológicos resultan del desbalance de la actividad proteolítica. En este marco los inhibidores de proteasas (IPs) son parte elemental del sistema de defensa endógeno, ya que ayudan a regular y balancear las actividades proteolíticas celulares. Se ha demostrado que los IPs evitan la progresión de tumores y metástasis y también tienen el potencial de contrarrestar desórdenes hereditarios tales como el enfisema y la epilepsia. Los IPs también pueden interferir el ciclo de vida de muchos virus y en consecuencia ayudar a prevenir algunas patologías virales. Por su parte los IPs sintéticos son integrantes de la terapia combinada contra el SIDA y tienen un enorme potencial para ser utilizados contra muchas otras enfermedades. De allí que los IPs, tanto naturales como sintéticos, resultan una alternativa válida para enriquecer el arsenal farmacológico existente a la fecha.