Baja de la edad de Imputabilidad en el Sistema de Responsabilidad Juvenil: donde queda la corresponsabilidad?

La Doctrina de Protección Integral de la niñez y la adolescencia (en el marco del paradigma de derechos humanos) entiende al niño/niña/adolescente como un sujeto en desarrollo y expuesto a una vulnerabilidad mayor que la de un adulto, por lo que las medidas apuntan a la protección de esta población....

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Cazzappa, Marianela
Formato: Objeto de conferencia Resumen
Lenguaje:Español
Publicado: 2017
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/70594
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Descripción
Sumario:La Doctrina de Protección Integral de la niñez y la adolescencia (en el marco del paradigma de derechos humanos) entiende al niño/niña/adolescente como un sujeto en desarrollo y expuesto a una vulnerabilidad mayor que la de un adulto, por lo que las medidas apuntan a la protección de esta población. No deja de responsabilizar a los distintos actores, sino que propone una coresponsabilidad social, el Estado es responsable siempre de que los jóvenes lleguen a ser infractores, por haber dejado avanzar el proceso de vulnerabilidad de esta población infanto juvenil. No es casualidad que la mayoría de estos adolescentes (salvo rarísimas excepciones) provengan de las zonas más marginales de nuestra sociedad. Entonces si nuestro Estado adhirió a todas las normativas Internacionales, sancionó una ley específica, y se erigió en garante de acceso a derechos y en co-responsable de esta problemática, ¿Por qué insiste nuevamente una parte de sus dirigentes, legislativos, etc en bajar la edad de imputabillidad? Porque tiene que quedar claro que presentar como solución al problema de la delincuencia juvenil a través de la baja de edad es responsabilizar solo a “una parte” del conflicto, borrando la corresponsabilidad. Y esta solución se agrava cuando quienes la proponen y la instalan en la opinión pública son gente bien instruida que sabe que el que falla es el sistema, y no los jóvenes. Entender que la punición y el encierro no solucionan ningún conflicto, y que en principio la disminución de la pobreza es proporcional a la disminución de la delincuencia, parecen no ser “un buen negocio” para muchos.