Gestión integral del hábitat en los bordes urbanos rurales (BUR)

El modelo agro-productor presiona hasta el borde mismo de las ciudades con la siembra de monocultivos, como la soja, lo que llevó a que algunas de ellas promulgaran ordenanzas delimitando un área perimetral urbana donde se prohíbe el uso de agroquímicos buscando preservar la salud de la población so...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Venier, Gabriela Raquel
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2014
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/55645
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Descripción
Sumario:El modelo agro-productor presiona hasta el borde mismo de las ciudades con la siembra de monocultivos, como la soja, lo que llevó a que algunas de ellas promulgaran ordenanzas delimitando un área perimetral urbana donde se prohíbe el uso de agroquímicos buscando preservar la salud de la población sometida a sus efectos nocivos. Inmediatamente aparecida esta limitación, los propietarios de las tierras agrícolas limítrofes con la ciudad, viendo afectada su rentabilidad, empezaron a vender sus propiedades a inmobiliarios y urbanizadores generando una doble consecuencia, ambas negativas, por un lado el incremento del precio del suelo urbano, y por otro el incremento de la planta urbana con una espectacular dispersión, que a su vez genera suelo especulativo vacante dentro del área urbana consolidada y mejor servida. Así se inicia un círculo vicioso por el que una vez incrementada la planta urbana hay que ampliar el límite de exclusión de agroquímicos y vuelta a empezar con la oferta de suelo para urbanizar en el periurbano. El Modelo de Gestión Integral del Hábitat en los BUR (Bordes Urbano Rurales), propone dotar de capacidad productiva a las tierras agrícolas periurbanas, de modo tal de poder contraponer al mercado inmobiliario nichos de mercado productivo rural.