La Naturaleza sin dioses en Lucrecio

La realidad que contempla el epicúreo es necesariamente fragmentada porque el que conoce a través de los sentidos no puede dirigirse o encontrar lo universal, sino lo individual. Entonces esta realidad no tiene fundamentos o divinidad. En una realidad única, que se vive como algo unitario, en cambio...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Sustersic, María Estanislada
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2015
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/55397
http://jornadasecym.fahce.unlp.edu.ar/vii-jornadas/actas-2015/Sustersic.pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:La realidad que contempla el epicúreo es necesariamente fragmentada porque el que conoce a través de los sentidos no puede dirigirse o encontrar lo universal, sino lo individual. Entonces esta realidad no tiene fundamentos o divinidad. En una realidad única, que se vive como algo unitario, en cambio, la divinidad representa la aspiración de verdad y unidad del hombre. Las leyes del <i>Hado</i> quedan suplantadas en Lucrecio por las leyes naturales, dando cabida a la <i>declinación</i>, base de la libertad humana. Lucrecio sin embargo, no se opone a la idea de los dioses como imágenes prestigiosas, sino contra las falsas inferencias que ligan esta idea al curso de nuestra vida, a nuestro destino o a los fenómenos meteorológicos o de otro tipo, suscitando en nosotros el terror. La actitud piadosa de Lucrecio se desplaza indudablemente a la visión de la naturaleza lo cual cambia radicalmente la concepción del mundo.