La prisa y la agonía : Dialéctica, diferencia, deconstrucción
En su afán por rastrear el nacimiento y aventurar la muerte de la tragedia, Nietzsche traza una sugestiva dicotomía: por un lado, el éxtasis y la ebriedad dionisíacas, la intuición del dolor del mundo; por el otro, la ensoñación y el sosiego apolíneos. Ambas modalidades contradictorias confluían en...
Guardado en:
| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2014
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/47835 http://jornadassociologia.fahce.unlp.edu.ar/viii-jornadas-2014/PONmesa01Veliz.pdf/view?searchterm=None |
| Aporte de: |
| Sumario: | En su afán por rastrear el nacimiento y aventurar la muerte de la tragedia, Nietzsche traza una sugestiva dicotomía: por un lado, el éxtasis y la ebriedad dionisíacas, la intuición del dolor del mundo; por el otro, la ensoñación y el sosiego apolíneos. Ambas modalidades contradictorias confluían en el arte trágico para configurar una tensión insuperable, una encrucijada aporética que le otorgaba ese espesor conflictivo y confrontativo del que, ineludiblemente, necesitaba nutrirse. Pero Nietzsche no tardará en denunciar, en dicho texto juvenil, un insoportable e inadmisible hegelianismo atravesado por la necesidad de (cristiana y socrática) reconciliación de los antagonismos. Bien sabía que cualquier intento de resolución definitiva de esta irremediable controversia, acabaría por diluir dicha tensión creativa y atentar, así, contra la subsistencia misma de la tragedia. Del mismo modo, cualquier salto hacia alguno de ambos polos (ya la afirmación pulsional dionisíaca, ya la conjuración racional apolínea) supondría, lisa y llanamente, la muerte de lo trágico.
<i>(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)</i> |
|---|