La otra arquitectura
La arquitectura instaurada como la única real y posible por obra del poder y de la falta de Contestación ha impuesto su trama de valores como discurso represor, inhibidor: deslegitima a priori lo que se esté pensando de distinto y censura que se lo diga. La primera acción liberadora es, entonces, a...
Guardado en:
| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | Articulo Contribucion a revista |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
1998
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/44264 |
| Aporte de: |
| Sumario: | La arquitectura instaurada como la única real y posible por obra del poder y de la falta de Contestación ha impuesto su trama de valores como discurso represor, inhibidor: deslegitima a priori lo que se esté pensando de distinto y censura que se lo diga.
La primera acción liberadora es, entonces, atreverse a decir lo que se está pensando, romper el pacto de silencio, desmentir. Disentir aunque con ello se incurra en el sacrilegio, en la ofensa a las deidades investidas con los atributos del bien general, la cultura y el progreso.
Aceptar que lo que estamos deseando es válido.
Pensar a contrapelo. Darle voz al deseo y volverlo convicción.
Pues es concebible otra cultura arquitectónica, expresión de un ideal que la ocupación oficial del espacio ha frustado; una cultura arquitectónica en estado de latencia, sólo manifiesta en los gestos y el mirar de un sujeto disconforme y capaz de imaginar otro paisaje. Y realizarlo.
<i>(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)</i> |
|---|