La belleza, una cuestión siempre actual
Aún la raíz del término “belleza” produce desconcierto. El diminutivo <i>bellum</i>, origen de las voces modernas “belleza” y “bello”, procede de <i>bonum</i>, bueno. Sin embargo, en griego se empleaba el término <i>kallos</i> (belleza) como sustantivo y adjetivo,...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2010
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/39505 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Aún la raíz del término “belleza” produce desconcierto. El diminutivo <i>bellum</i>, origen de las voces modernas “belleza” y “bello”, procede de <i>bonum</i>, bueno. Sin embargo, en griego se empleaba el término <i>kallos</i> (belleza) como sustantivo y adjetivo, con la forma neutra <i>kallón</i>, para referirse a lo bello concreto y, en latín, <i>pulchrítudoy</i> y <i>pulcher</i>, vocablos estos utilizados hasta el Renacimiento.
A partir de la <i>Metafísica</i> y la <i>Poética</i> aristotélica, y recogiendo el legado de los poetas y filósofos griegos, se asoció la belleza con el arte, tras lo cual, la revalidación de lo bello en el arte permanecerá casi incólume en el devenir del pensamiento occidental. Más aún, desde el Renacimiento y con el Clasicismo, el arte se convierte en el ámbito propio de la belleza.
<i>(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)</i> |
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