Intimidades de Torres Villarroel
La pregunta que intentará responder esta ponencia es: ¿por qué alguien como Torres Villarroel escribe y publica su <i>Vida</i> a mediados del siglo XVIII español? La pregunta es por lo menos de tres órdenes: el de la enunciabilidad de la obra como tal (problema de género, modo y orientac...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2010
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/39410 http://ixcah.fahce.unlp.edu.ar/actas/topuzian-marcelo |
| Aporte de: |
| Sumario: | La pregunta que intentará responder esta ponencia es: ¿por qué alguien como Torres Villarroel escribe y publica su <i>Vida</i> a mediados del siglo XVIII español? La pregunta es por lo menos de tres órdenes: el de la enunciabilidad de la obra como tal (problema de género, modo y orientación); el de la presentabilidad del personaje retratado, de la posibilidad de que su vida sea digna de ser narrada (problema del objeto); y el de la legitimidad de quien enuncia la narración, de quien cuenta, en este caso, su propia historia, y del hecho de que sea él mismo quien lo haga (problema de la enunciación y del sujeto).
La ponencia rastrea las contradictorias respuestas que el texto ofrece a estas preguntas. Ellas pueden reunirse alrededor o bien de una finalidad trascendente de carácter moralizante, o bien de la pura inmanencia del propósito de dar cuenta de una vida tal como fue, entendiendo estos términos como extremos o límites entre los que discurre concretamente el flujo textual. Terminar de dilucidar estos propósitos implica prestar atención a la noción de ‘ficción’ con la que Torres se maneja al presentar su propia obra, y por lo tanto a su idea de representación. Todo esto en torno de la reivindicación personal en que consiste fundamentalmente la <i>Vida</i>, aunque esto tenga probablemente que ver más con las motivaciones del propio Torres que con las razones de la existencia de la <i>Vida</i>.
La intimidad de Torres Villarroel se dibuja imaginariamente en su <i>Vida</i> precisamente en los quiebres, fisuras o contradicciones que impugnan nuestros protocolos de lectura superficial, naturalizada, de los textos autobiográficos. La conciencia de esos quiebres en la lectura —y de nuestras propias estrategias interpretativas que intentan subsanarlos a pesar de todo— es el mejor punto de partida para comprender esta <i>Vida</i> en toda su extrañeza. Aunque esto no implique dar cuenta de ningún secreto oculto para nosotros tras ella: la intimidad es aquí también un asunto de superficies. |
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