Ripstein y la mirada
El cine es, un ejercicio de la mirada, una propuesta de alguien que ve el mundo y nos muestra su forma de ver a través de los ojos de la cámara, de cómo la mueve, de cómo encuadra. La obra de Ripstein recupera la importancia de la mirada, y va más allá del papel fundamental que ésta ejerce en la pue...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2010
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/39014 http://jornadasfba.com.ar/Materiales/2010%20-%202da%20Cidiap%205to%20Jodap/PDF/RAMIREZ.pdf |
| Aporte de: |
| Sumario: | El cine es, un ejercicio de la mirada, una propuesta de alguien que ve el mundo y nos muestra su forma de ver a través de los ojos de la cámara, de cómo la mueve, de cómo encuadra. La obra de Ripstein recupera la importancia de la mirada, y va más allá del papel fundamental que ésta ejerce en la puesta en escena, pues la relación entre los personajes ocurre en buena medida a partir del intercambio visual, en sus cintas se da una recurrencia de elementos que remiten a la vista: espejos, lentes, ventanas. En <i>“El castillo de la pureza”</i>, en particular, éste es un eje articulador de la trama y el centro de las tensiones que ocurren en ella, la cámara, esa mirada particular que despliega Ripstein, ordena ese algo que se desliza, que pasa y se transmite.
<i> (Párrafo extraído del texto a modo de resumen) </i> |
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