Nacimiento de una ciencia por orgullo nacional herido

Contrariamente a una convicción muy extendida no puede ni debe haber garantías de existencia y aún menos de eternidad para las disciplinas universitarias. «Lo que tuvo un comienzo tiene que tener un final», solía decir Niklas Luhmann quien tenía un talento incomparable para intranquilizar a sus cole...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Gumbrecht, Hans Ulrich
Formato: Articulo Contribucion a revista
Lenguaje:Español
Publicado: 2004
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/32557
http://www.olivar.fahce.unlp.edu.ar/article/view/OLIv05n05t01/pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:Contrariamente a una convicción muy extendida no puede ni debe haber garantías de existencia y aún menos de eternidad para las disciplinas universitarias. «Lo que tuvo un comienzo tiene que tener un final», solía decir Niklas Luhmann quien tenía un talento incomparable para intranquilizar a sus colegas a través de agudas trivialidades aforísticas. Con esta espada de Damocles, «las filologías que se desprendieron del árbol del Romanticismo alemán», como las llamara alguna vez con sequedad Erich Auerbach, sobrevivieron varias y opulentas décadas (un poco como aquellos jubilados cuyos rostros se tornan cada vez más rozagantes cuando hablan de su propia muerte). Pero de la misma manera que el optimismo de los jubilados rozagantes no los protege para siempre del colesterol ni de los excesos del alcohol, podría ocurrir también que la filología y los estudios literarios de comienzos del siglo XXI se cavaran su propia tumba.