La cazadora de almas

Debemos a la genial percepción del filósofo Gilles Deleuze haber rescatado de la ingente producción (olvidada) de Leopold von Sacher-Masoch, en su estudio sobre este autor de 1967, la novela Die Seelenfängerin, que los franceses prefirieron traducir como “La pescadora de almas”. Aquí echamos mano, e...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Von Sacher-Masoch, Leopold
Otros Autores: Amícola, José
Formato: Libro
Lenguaje:Español
Publicado: Editorial de la Universidad Nacional de La Plata (EDULP) 2025
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/178662
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Descripción
Sumario:Debemos a la genial percepción del filósofo Gilles Deleuze haber rescatado de la ingente producción (olvidada) de Leopold von Sacher-Masoch, en su estudio sobre este autor de 1967, la novela Die Seelenfängerin, que los franceses prefirieron traducir como “La pescadora de almas”. Aquí echamos mano, en cambio, en esta primera traducción al español a un sustantivo que sonaría con cierta entidad en nuestra lengua (La cazadora), permitiendo que el lector establezca la relación de la caza cuando Dragomira, la dominadora, se invista de los atributos de señora de su castillo. En verdad, esta novela no solo se engarza con un intento primigenio de crear un gótico en alemán (con sus correspondientes castillos, cámaras de tortura y pasajes laberínticos), sino que, al mismo tiempo, ella sería el sensor de un miedo ante el avance de las figuras femeninas en sociedades dominadas por el hombre. Este momento como bisagra social está representado, además, en este texto singular de Sacher-Masoch (cuyo segundo apellido gestó el sustantivo de “masoquismo”) gracias a su inmersión en el buceo sobre las sectas religiosas herejes que cundían en los territorios multiétnicos de la Pequeña-Rusia (hoy Ucrania), donde parecía posible el retorno a un matriarcado fanatizado.