Un gótico deconstruido: voces y ruidos en dos nouvelles argentinas de fines del siglo XIX
La casa embrujada o “endiablada” fue el locus gótico por excelencia de la narrativa decimonónica. En tanto teatro de manifestaciones sobrenaturales, responde a un siniestro arquitectónico (Vidler, 1992) emplazado usualmente en una estructura edilicia específica, situada en la periferia del espacio u...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2024
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/177421 |
| Aporte de: |
| Sumario: | La casa embrujada o “endiablada” fue el locus gótico por excelencia de la narrativa decimonónica. En tanto teatro de manifestaciones sobrenaturales, responde a un siniestro arquitectónico (Vidler, 1992) emplazado usualmente en una estructura edilicia específica, situada en la periferia del espacio urbano. Dos nouvelles argentinas, Mandinga (1895), de Enrique E. Rivarola, y La casa endiablada (1896), de Eduardo L. Holmberg, despliegan en sus tramas tecnología y bibliografía espiritistas para despejar el enigma que pesa sobre la procedencia de ruidos en una casa del barrio Las Cañitas y en otra del sur porteño. En ambas, los recursos verosimilizadores de géneros modernos como el policial, el fantástico psíquico y el relato extraño, mediante una operación transgenérica, buscan naturalizar supuestos fenómenos paranormales que pretendía estudiar el espiritismo decimonónico, ya sea para señalar su origen material o para contrastarlos con otros “ruidos” menos góticos y más políticos, como los producidos por la Revolución del Parque o la de 1880. En estos procesos narrativos, los cuerpos femeninos, pura materialidad, se gotifican y se politizan. |
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