Cómo dejar de ser zombi: una estrategia para mantener el materialismo a pesar de Chalmers

Un zombi es una persona como yo. O como usted. Al menos, lo es a primera vista: si lo pinchamos, gritará; si ponemos la música muy fuerte, se tapara lo oídos o quizás se pondrá de muy mal humor arrojando cosas al suelo; si le mostramos un cuadro emotivo de su pintor favorito; quizás hasta llore… en...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Bucci, Lucas S.
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2004
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/17582
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.71/ev.71.pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:Un zombi es una persona como yo. O como usted. Al menos, lo es a primera vista: si lo pinchamos, gritará; si ponemos la música muy fuerte, se tapara lo oídos o quizás se pondrá de muy mal humor arrojando cosas al suelo; si le mostramos un cuadro emotivo de su pintor favorito; quizás hasta llore… en fin, un zombi no se comporta de manera diferente a nosotros sino que, mas bien, se comporta de manera idéntica. ¿Qué es lo que diferencia, entonces, al zombi de nosotros? La diferencia reside en que el zombi carece por completo de experiencia consciente. Así, si lo pinchamos, gritará pero sin experimentar dolor; si ponemos música fuerte se tapara los oídos pero sin que la música lo aturda, si le mostramos el cuadro de su pintor favorito, llorara pero sin haberse emocionado.