Infancias, pantallas y educación: discusiones actuales: parte 2

En la publicación anterior, propusimos revisar algunos prejuicios en la conceptualización cotidiana sobre la tecnología, al reducirla a la visión exclusiva de un aparato-cosa pero sin vislumbrar los procesos psicosociales, culturales, políticos y económicos que están detrás de los sistemas tecnológi...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Gómez, María Florencia
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2024
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/170461
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Descripción
Sumario:En la publicación anterior, propusimos revisar algunos prejuicios en la conceptualización cotidiana sobre la tecnología, al reducirla a la visión exclusiva de un aparato-cosa pero sin vislumbrar los procesos psicosociales, culturales, políticos y económicos que están detrás de los sistemas tecnológicos, de los dispositivos y de los artefactos culturales con los que convivimos todos los días. Esto nos permitió visibilizar que no podemos reducir el debate a “pantalla sí o no” para las infancias, puesto que nuestra subjetividad se configura para que funcionemos como seres tecnológicos y, entre las tecnologías que utilizamos para comunicarnos, relacionarnos e interactuar hoy, están los instrumentos, medios y objetos digitales. Sin embargo, podemos reformular esa pregunta inicial y arriesgar que tal como un martillo, éste no es bueno ni malo en sí mismo, sino que su bondad o no dependerá del uso que se le dé. Podemos indagar entonces cómo recomiendan los especialistas que niñas y niños usen las pantallas. Tal como sostiene Lorena Estefanell (2023), la información disponible sobre el uso de las pantallas en niños y adolescentes resulta contradictoria puesto que una parte de la biblioteca con sus referentes sostienen que la tecnología es buena para los niños y hay que estimular su uso, mientras que desde la vereda opuesta otros dicen que es mala y habría que prohibirlo. Por otro lado, las familias y cuidadores suelen desconocer que forman parte de los nuevos modelos de familia multi-pantalla (Lozano, Quilez-Robres, Latorre-Cosculluela y Cortés-Pascual, 2020), es decir, han incorporado a sus prácticas cotidianas los usos de teléfonos y tabletas, junto a todos los aparatos conectados a la red. En ese marco, se les dificulta identificar cuáles son las mejores formas de preparar a los niños para el uso responsable y crítico de la tecnología o internet, sea en relación con el tipo de herramienta tecnológica, la calidad y la cantidad del contenido que consumen, así como también los potenciales riesgos a los que se enfrentan.