El señuelo fascinante de la violencia

La violencia forma parte de la historia y de nuestro imaginario social. Sin embargo cuesta reconocerla ya que no se puede mostrar si no es a través de alguna situación violenta. Se suele reconocer a la violencia asociandola a delitos o disturbios pero, tal como sugiere Slavoj Žižek, “deberíamos apr...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Andrade, Sebastián Rodrigo, Luque, Noelia Soledad
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2021
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/170086
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Descripción
Sumario:La violencia forma parte de la historia y de nuestro imaginario social. Sin embargo cuesta reconocerla ya que no se puede mostrar si no es a través de alguna situación violenta. Se suele reconocer a la violencia asociandola a delitos o disturbios pero, tal como sugiere Slavoj Žižek, “deberíamos aprender a distanciarnos, apartarnos del señuelo fascinante de esta violencia "subjetiva" directamente visible, practicada por un agente que podemos identificar la instante” (2017, pág. 9). Según este autor la violencia subjetiva es la más visible y perceptible, es la que rápidamente se reconoce como tal. Por el contrario, la violencia objetiva es la propia del sistema, son aquellas formas sutiles de coerción impuestas por las relaciones de dominación y explotación. De acuerdo a Žižek, la violencia subjetiva se experimenta como tal a partir de un contraste del “nivel cero de violencia”, como una perturbación del estado “normal”. La violencia objetiva es justamente la violencia propia de ese estado normal. De aquí que la violencia objetiva sea invisibilizada, ya que sostiene la normalidad del nivel cero contra lo que se percibe como subjetivamente violento. A continuación se presentarán tres casos en los que es posible reflexionar acerca del señuelo fascinante de la violencia