Evaluación del parasitoide nativo Goniozus legneri (Hymenoptera: Bethylidae) para el control biológico aumentativo de la polilla de la vid Lobesia botrana (Lepidoptera: Tortricidae)
Estamos transitando una crisis de la agricultura y es necesario hacer una agricultura sustentable, en busca de disminuir el uso de insumos, entre estos los insecticidas para el control de plagas. Es por ello que el manejo de plagas requiere una mayor investigación hacia alternativas que permitan una...
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| Otros Autores: | |
| Formato: | Tesis Tesis de doctorado |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2024
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/169144 https://doi.org/10.35537/10915/169144 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Estamos transitando una crisis de la agricultura y es necesario hacer una agricultura sustentable, en busca de disminuir el uso de insumos, entre estos los insecticidas para el control de plagas. Es por ello que el manejo de plagas requiere una mayor investigación hacia alternativas que permitan una transición desde la agricultura convencional a formas de agricultura sustentables. El control biológico aumentativo es una opción para aquellas plagas clave en dónde un manejo ambiental no es suficiente. Por este motivo en la presente Tesis se evaluó al parasitoide nativo Goniozus legneri Gordh (Hymenoptera: Bethylidae) para un control biológico aumentativo de la polilla de la vid en Mendoza.
En el año 2010 ingresa a la Argentina la polilla de la vid (Lobesia botrana (Den. et Shiff.)), plaga cuarentenaria que provoca pérdidas directas por el consumo de inflorescencias y bayas en los viñedos e indirectas por el ingreso de podredumbres y generación de toxinas que se encuentra en uvas y vino. Los insecticidas junto con la técnica de confusión sexual son las principales herramientas que disponen los productores para su control. En cuanto al control biológico y de acuerdo a la información disponible, G. legneri muestras cualidades promisorias por lograr reducir las poblaciones de plagas de hábitos similar en otros cultivos y alrededor del mundo. Es por ello que se propuso a esta especie como un posible agente de control biológico aumentativo de la polilla de la vid.
Un primer paso fue averiguar si G. legneri, por tratarse de un parasitoide nativo, se encontraba presente atacando a la plaga de interés. Mediante un extensivo monitoreo entre los años 2019-2022, se encontró a este parasitoide en cuatro distritos del oasis Norte de la provincia de Mendoza parasitando a tres lepidópteros plaga: L. botrana en vid, a Ectomyelois ceratoniae (Zeller) en nogal y “espinillo” (Vachellia caven) y a Cydia pomonella (L.) en nogal. Para corroborar la identificación de la especie del parasitoide y la interfertilidad entre poblaciones, se realizaron estudios de la genitalia de machos y cruzamientos entre poblaciones silvestres y en cautiverio que resultaron en una F2 viable. Se reportó por primera vez la presencia de G. legneri como parasitoide de L. botrana en viñedos de Argentina en condiciones naturales de cultivo, y de esta forma se constata una nueva asociación parasitoide-hospedador en la provincia.
Las tablas de vida pueden aportar información sobre la biología y parámetros demográficos que hacen al desempeño de un parasitoide al controlar su hospedador. Por ello, se buscó estudiar la biología y atributos reproductivos de G. legneri al parasitar L. botrana teniendo en cuenta dos condiciones de cría: con cuidado parental, un comportamiento reproductivo característico de esta especie, o no permitiéndolo. Se hizo un seguimiento de 50 larvas de quinto estadio de L. botrana parasitadas para determinar tiempos de desarrollo y supervivencia preimaginal. Para determinar parámetros reproductivos y poblacionales a partir de tablas de vida horizontales, hembras copuladas se colocaron junto a larvas del quinto estadio en las dos condiciones mencionadas: reemplazando nuevas larvas una vez realizada la oviposición o bien cambiándolas cuando la progenie comenzaba a tejer el cocón, permitiendo el comportamiento de cuidado parental. El tiempo de desarrollo de huevo a adulto de G. legneri fue de 15 días a 25 °C con un porcentaje de supervivencia de 25%. La primera postura de hembras sin experiencia previa fue de 9,1 huevos por larva, mientras que al otorgarse continuamente larvas para oviponer descendió a 3,76 huevos por larva y cuando hubo un periodo de cuidado parental depositaron 7,30 huevos por larva. Cuando se le permitió oviponer de forma continua, el parasitoide tuvo una tasa intrínseca de crecimiento (rm) de 0,09 significativamente mayor que cuando el tiempo de cuidado parental fue permitido, mostrando un menor potencial reproductivo con un rm de 0,05. Ambas rm fueron mayores a cero, lo que indica que el parasitoide puede crecer sobre L. botrana. Sin embargo, la supervivencia de los individuos inmaduros y la proporción sexual secundaria son bajas en relación con las obtenidas sobre otros lepidópteros lo que podría indicar que L. botrana es un hospedero de baja calidad para el parasitoide.
Los betílidos pueden encontrar hospederos ocultos orientados por señales olfativas como las contenidas en las heces y la seda producida por larvas fitófagas al alimentarse. Se indagó sobre aspectos en el forrajeo de hospederos por parte de G. legneri. Se evaluó preferencia por distintas especies y se comenzaron a dilucidar las posibles fuentes de señales volátiles utilizadas por G. legneri para ubicar a las larvas hospederas dentro de las galerías que forman para alimentarse. En una prueba de doble elección se analizó la preferencia del parasitoide por distintos hospederos: L. botrana, C. pomonella y Plodia interpunctella Hübner (Lepidoptera: Pyralidae). Se encontró que G. legneri prefiere P. interpunctella por sobre C. pomonella y L. botrana, y entre estas últimas dos fue indiferente. En cuanto a la capacidad innata de explotar posibles volátiles provenientes de racimos atacados por L. botrana, se probaron diferentes fuentes de olores en un olfatómetro de tubo en Y: 1) racimo entero: un racimo de vid en los estados de inflorescencia/bayas verdes/bayas en envero con la presencia de daño de L. botrana, seis larvas en el quinto estadio y sus heces; 2) larvas: seis larvas de L. botrana de quinto estadio solas, alimentadas en racimos de cada estado fenológico considerado anteriormente; 3) heces: de larvas alimentadas en cada estado fenológico de la planta; 4) racimo dañado: por L. botrana pero solo con presencia de seda tejida por las larvas hospederas en cada estado fenológico. Se expuso individualmente a hembras sin experiencia del parasitoide a un estímulo a la vez en uno de los brazos del olfatómetro mientras que en el otro brazo circulaba aire limpio como control. El tiempo de residencia arrojó diferencias significativas para aquellos tratamientos en la etapa de baya verde que incluyeron racimos enteros (1) 75” vs 46” para aire limpio, y racimos con daño solamente (4) 84” vs 35” en aire limpio. En conclusión, G. legneri puede encontrar a L. botrana principalmente en racimos en el estado fenológico de baya verde mediante señales olfativas provocadas por la alimentación de la larva. Estas características indican que este agente de control biológico es capaz de localizar a L. botrana aun cuando provenga de la cría artificial sobre otro hospedante y en el estado fenológico de baya verde.
Para evaluar el impacto de G. legneri sobre la densidad de L. botrana se realizaron liberaciones en jaulas de inclusión. El diseño de jaulas de inclusión permite manipular las poblaciones de la plaga y el enemigo natural dentro de las mismas encerrando partes de una planta o de un sector que ocupa un cultivo. Para determinar experimentalmente el grado de control de G. legneri sobre L. botrana en condiciones de semicampo se emplearon jaulas (1x 0,5m) que encerraron brotes de vid enteros, cada uno con dos racimos, luego se infestaron artificialmente con la plaga y se liberaron hembras de G. legneri, a una densidad relativa de 1:1 (hospedador:parasitoide). Las liberaciones se repitieron en las tres generaciones de la plaga en el cultivo por temporada y durante tres temporadas consecutivas (2018-2021). Se registró una reducción de alrededor del 50% de su densidad en la segunda generación de la plaga, en la temporada 2019-20, aunque se constató que los niveles de daño de L. botrana no disminuyeron. Los resultados obtenidos se corresponden con lo observado en los ensayos en olfatómetro en donde solamente en el estado de baya verde (segunda generación) el parasitoide pudo orientarse hacia el hospedero.
En base a los resultados obtenidos, se concluye que G. legneri no es capaz de controlar naturalmente a la polilla de la vid. También se ha comprobado que L. botrana es un hospedador de baja calidad. Por otro lado, en condiciones de semicampo se alcanzó en la segunda generación ca. 50% del nivel de control, un resultado prometedor. Se proponen futuras investigaciones sobre la acción depredadora sobre L. botrana, estudiar estrategias que promuevan el control biológico mediante la conservación del parasitoide y continuar con la evaluación en campo ensayando diferentes dosis de liberación. |
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