Estudio citológico de la piel

En dermatología veterinaria, la evaluación citológica es uno de los métodos complementarios más utilizados, pues nos permite definir procesos neoplásicos, inflamatorios e infecciosos y establecer su estirpe celular, orientando al clínico en la dirección diagnóstica apropiada. En ocasiones es posible...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Machuca, Mariana Alejandra, Massone, Adriana Raquel, Casas, Luciano Agustín
Formato: Libro Capitulo de libro
Lenguaje:Español
Publicado: Editorial de la Universidad Nacional de La Plata (EDULP) 2024
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/169072
Aporte de:
Descripción
Sumario:En dermatología veterinaria, la evaluación citológica es uno de los métodos complementarios más utilizados, pues nos permite definir procesos neoplásicos, inflamatorios e infecciosos y establecer su estirpe celular, orientando al clínico en la dirección diagnóstica apropiada. En ocasiones es posible hallar agentes etiológicos primarios, secundarios y oportunistas. Además, muchas veces se puede confirmar o descartar un diagnóstico presuntivo, controlar la evolución del proceso y evaluar la eficacia del tratamiento. La citología cutánea habitualmente solo requiere la sujeción física del paciente, aunque, en ocasiones, en pacientes indóciles o en lesiones con ubicaciones molestas para el animal, como por ejemplo la cara, es necesario realizar una sedación previa a la toma de muestras. El estudio citológico de la piel es un procedimiento incruento, rápido, sencillo de realizar, de bajo costo y que habitualmente se utiliza en la consulta clínica diaria. Generalmente, aporta datos suficientes como para reducir la lista de diagnósticos diferenciales y desarrollar un efectivo plan de diagnóstico. Las lesiones cutáneas son variadas, pudiendo incluir masas sólidas o quísticas, erosiones, úlceras, pústulas, vesícula, tractos fistulosos, y procesos difusos con cambios secundarios diversos. Cabe destacar que la citología tendrá valor diagnóstico, solo cuando se evalúa en forma conjunta con el resto del examen físico y otros estudios complementarios, tales como estudios de sangre, ultrasonografías, ecografías, etc.