Influencia de la temperatura interna de la Tierra y de la Luna en la evolución dinámica del sistema Tierra-Luna

En un trabajo anterior, se demostró que la evolución dinámica del sistema Tierra-Luna habría tenido un impacto significativo en la evolución térmica del manto terrestre. En este trabajo se profundiza en dicha interacción para evaluar y caracterizar el efecto recíproco, esto es, de qué forma la evolu...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Luna, Santiago Hernán, Spagnuolo, Mauro Gabriel, Navone, Hugo Daniel
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2022
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/168197
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Descripción
Sumario:En un trabajo anterior, se demostró que la evolución dinámica del sistema Tierra-Luna habría tenido un impacto significativo en la evolución térmica del manto terrestre. En este trabajo se profundiza en dicha interacción para evaluar y caracterizar el efecto recíproco, esto es, de qué forma la evolución térmica del interior terrestre puede afectar la evolución dinámica del sistema Tierra-Luna. Para ello, utilizamos las ecuaciones que dan las derivadas temporales de los parámetros orbitales y rotacionales de dicho sistema. El modelo utilizado considera la evolución de estas cantidades debido a la interacción de mareas sólidas. El parámetro físico que vincula la evolución térmica con la evolución dinámica es la viscosidad del manto, dado que tiene una fuerte dependencia con la temperatura y, al mismo tiempo, interviene en los factores que describen el cambio de forma de un cuerpo celeste debido a las fuerzas gravitatorias que tienden a deformarlo. De esta manera, tanto la evolución térmica como la evolución dinámica pueden restringirse mutuamente a los caminos evolutivos más probables, esto es, a aquellos que sean compatibles con las evidencias geológicas actualmente disponibles. La importancia de este tipo de estudios radica en que poder entender la influencia recíproca entre la geodinámica terrestre y lunar, y la dinámica orbital y rotacional del sistema, permite conjeturar racionalmente acerca de la evolución térmica de la Tierra e incluso puede aportar conocimientos sobre formación de la Luna.