I'm sorry authors: cómo la IA está cambiando las reglas del derecho de autor en la era digital

Actualmente asistimos a los inicios de una revolución tecnológica que promete tener un mayor impacto económico y social que la revolución industrial: la inteligencia artificial (IA). La IA se puede definir como sistemas informáticos capaces de realizar tareas que requerirían inteligencia si las hici...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Rodríguez Romero, Matías German
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2022
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/166116
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Descripción
Sumario:Actualmente asistimos a los inicios de una revolución tecnológica que promete tener un mayor impacto económico y social que la revolución industrial: la inteligencia artificial (IA). La IA se puede definir como sistemas informáticos capaces de realizar tareas que requerirían inteligencia si las hiciera un ser humano. Tiene el potencial de usarse para casi cualquier tarea, desde traducir y escribir ensayos, hasta diagnosticar enfermedades y conducir automóviles. Las leyes existentes no brindan orientación suficiente sobre cómo responder a una IA que puede realizar las mismas tareas que los humanos, sin limitaciones ni restricciones. Ni siquiera aplican a las mismas, pues es probable que al interpelarlas sobre la noción de derechos de autor nos adviertan que lo sienten, pero no pueden respondernos sobre ello. Y dentro de la docena de interrogantes que plantea esta premisa que pasa de la ciencia ficción a la ciencia a secas, el Derecho tiene un papel importante. Este comentario pretende proporcionar una visión sobre uno de estos interrogantes: en particular, el del derecho sobre aquellas creaciones resultado del espíritu creativo de una persona, como alguna vez se pretendió definir a la propiedad intelectual. ¿Qué sucede cuando no es una persona la que hace ejercicio de ese espíritu creativo? O mejor dicho, quién es el propietario de la producción creativa que una persona produce, a través de darle instrucciones a la Inteligencia Artificial, y por ende la misma pasa a ser “coautora” del trabajo. Esas respuestas, o al menos algunas premisas, intentaremos transmitir con este trabajo.